yes i can
qué bochinche
islandia
roberto carlos: vení que hay lugar
¿qué es ese ruidito?
cada mañana me levanto con la firme convicción de que voy a empezar a postear más seguido. soy el hazmerreír de los tiempos que corren. mientras el mundo se rinde a los pies del 3.0 yo sigo calentito en el uno y pico. a veces tengo miedo de que venga alguien y me eche de internet. en fin, ya veremos. por lo pronto aphrodite está listo para cruzar de nuevo. esta vez somos siete. laurance, el mismo del año pasado, inglés, ahora está de buen humor, ahora ya no. miguel, español, al sexto día me prometió una funda para mi navaja, del séptimo en adelante descansó. nahir, española, al principio pensamos que era tímida. mark, inglés, quiere navegar en algo que vaya lo suficientemente rápido como para que siempre sea atardecer. chantal, suiza, se duerme en mis guardias pero cuando cocina picante me hace algo aparte. fleur, holandesa, la sirenita de a bordo. y hernán, pinamarense, un purrete con canas. bueno. hete aquí. si algún día me acuerdo me voy a hacer una remera que diga EVERYTHING IS WORKING. fue la frase con la que se despidió la tripulación anterior. en rigor de la verdad, la mitad de las cosas no funcionaban y la otra mitad dejó de funcionar por el camino. a mí por ejemplo cada vez que hay que subir al tope del mástil me gusta porque aprovecho para sacar fotos [view photos!]. pero para estar a más de 30 metros de altura, con el barco navegando y 30 nudos de viento, prefiero jugar al paintball contra bin laden. no veo la hora de ir a australia para aclarar la diferencia entre working y not working. además de los not working, tuvimos que parar en cada pueblo por motivos varios. en alicante y gibraltar para cargar nafta, en tarifa para destrabar la vela mayor y en tenerife porque nos quedamos sin papel higiénico. menos mal que no era carrera. y que el repollo nos duró hasta el final del viaje. el nivel de las comidas fue de cuatro a cinco tenedores. llevamos tres cocineras de lujo + mark que es muy gracioso. se turnaban un día cada una y nos deleitaban con unos platos asombrosos. cuando le tocaba a mark retrocedíamos 10 casilleros, pero bienvenidas sean las pizzas carbonizadas cuando el que te las sirve no paró de hacerte reír en todo el día. hablando de día, el mejor momento del cruce transcurrió durante la noche. en aphrodite, cada vez que se escucha ¡delfines!, todos los que no están durmiendo más algún otro que sí, corren a proa para a disfrutar del espectáculo. no importa si es la primera vez que pasan o la un millón. los delfines son como papá noel, no te cansás nunca. esta vez encima había noctilucas. ¿se entiende la magnitud de las caras de ooooooh cuando digo delfines más noctilucas? una docena de Flippers dejando una estela fosforescente, y las huellas marcadas en el agua hasta el próximo parpadeo. suerte que lo vi, si me lo contaban me hubiera parecido una boludez. o una nimiedad, si es que hay chicos leyendo. de noche también fuimos testigos de un suceso raro, peculiar. durante todo el cruce nos acompañó, en lo alto del firmamento, algo con luces verde y roja. acá me vendría al pelo un astronauta porque las opiniones estaban divididas. a) es una estrella. b) es un satélite. c) es un avión; no, va muy despacio, es un helicóptero entonces; no, ya se hubiera quedado sin nafta, es el recalentamiento global. a alguien le habría gustado sugerir que tal vez se trataba de un ovni, pero no da perder el respeto de tu tripulación al tercer día de zarpar. y lo de que fuimos siete tripulantes, medio como que mentí, cuando apareció la mariposa fuimos ocho. se llamaba georgina, pero le decíamos george. la algarabía de tremendo acontecimiento hubiese sido total sino fuese porque george no estaba tan eufórica. imaginate, te toca un solo día de vida y tiene que ser en medio del oceáno atlántico. che ¿eso que se ve allá no es barbados?
dr. catrasca o por qué el balón de oro no me lo dieron a mí
¡oia!
hay olor a washington
los últimos 2 ó 3 días estuve una hora cuarenta atrasado. soy un tipo con suerte, si fuera jugador de fútbol me habría perdido un partido completo. es que no me di cuenta; no tengo turnos con el dentista ni muchas reuniones últimamente. el resto del mundo tampoco, dicen que es por la crisis. de todos modos tendría que haber sospechado que algo no andaba bien después de devorarme un plato repleto de mostacholis a las once y media de la mañana. recién ayer a la tarde, mientras tomaba el té con la hora de la isla de pascua, supe que mi reloj se estaba quedando sin pilas. fue gracias al grito de una niñera, al ver que eran las ¡SETE E MEIA! y los purretes seguían en la calle. las pilas van y vienen, lo que realmente importa es que de a poco empiezo a entender el portugués. y hablando de portugués, la otra vez fui a ver un jogo bonito. aunque bonito bonito no fue, según lo que me contaron terminó 1 a 0. fue la primera vez que sentí indiferencia adentro de una cancha de fútbol. al no simpatizar por ninguno de los dos equipos, viví el partido con la misma pasión que un hincha de ajedrez. también estuve en porto alegre, una ciudad tan linda que me dieron ganas de volver. capaz mañana. saqué algunas fotos pero salieron con grano, no sé qué apreté [view grainy photos!]. el motivo del viaje fue una invitación de la familia baptista para festejar el 80° aniversario de la reina madre. la nona, de 80 años no tenía nada. en medio de la fiesta apareció en la pista con un pañuelo en el rostro bailando música árabe. genia total. yo por mi parte me comí tantos bombones de dulce de leche que ahora tengo el colesterol de un pueblo entero. y si bien la pasé de maravilla, se confirmaron mis sospechas. los baptista me están engordando para navidad.
proyecto shamrock presenta

¿quedó alguien o se fueron todos? sí, se me hizo medio tarde. ahora voy a tener que empezar de cero. éste es el blog de hernán, un chico que hace un par de años agarró un velero y se fue a dar una vuelta. y nada, acá escribe de vez en cuando. y el sentido común brilla por su ausencia. sin ir más lejos, tus ojos deben estar recorriendo los renglones en busca de algo que tenga que ver con la fotito o con el título, pero sin embargo yo me pongo a hablar de argentina-brasil. es que fue muy fuerte. imaginate que estás viendo el partido en un bar repleto de brasileros. y que argentina se pone 2 a 1. y que vos apretás todos los músculos de tu cara para que no se te mueva ninguno. y que justo en ese momento viene un señor a preguntarte algo. y que vos, que todavía seguís sin poder comunicarte en portugués, no sabés si te preguntó por el baño o por un matafuego. y que por dentro rogás para que tu gesto de “ni idea, estoy mirando el partido” sea suficiente para que tu foto no aparezca al día siguiente en la tapa del diario junto a la de maradona. efectivamente alguna de las dos preguntas era porque el tipo salió con prisa. ahora sí, con respecto al motivo de este post, creo que va a marcar un antes y un después en la era de internet del hemisferio sur. no habla de la primavera. tiene que ver con Tadeo Buenas Noches, un libro para chicos que acabo de escribir. la historia gira en torno a un chico que siempre se despierta en el mismo lugar donde estuvo soñando (nunca tuvo una pesadilla). su vida es casi perfecta si no fuera porque le tiene miedo a los pájaros de colores. lo que también tiene es un perro con forma de osito bastante atorrante. la historia está ilustrada con un montón de lindos dibujos y de lunes a viernes se va a publicar un capítulo por día en www.tadeobuenasnoches.com. dos cosas importantes: no está escrito en clave de humor y no es una blogonovela. digo esto para prevenir asociaciones futuras, ya que absolutamente todo lo que contenga la frase “en clave de humor” siempre es un tremendo embole y el término “blogonovela” suena a que van a pasar a luisa kuliok en stopmotion. si les gusta, pueden descargarlo en formato pdf. y si no les gusta la culpa no es mía. fue el tiempo el que los hizo viejos.
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