y yo en ojotas...

había una vez un chico que faltando 8 horas para irse un mes de vacaciones todavía no había armado su valija. es la historia de mi vida. por supu que después voy a buscar un sweater y en su lugar me encuentro con un par de medias por cada color del arcoiris. al menos de los tobillos para abajo no voy a pasar frío. la primera parada es barcelona, y obviamente perdí el vuelo. es que salía muy temprano. los aeropuertos tendrían que abrir tipo 10, es medio contradictorio arrancar las vacaciones madrugando. a barcelona voy por mi hermano, que es su cumpleaños, y por mi sobrino, que es un genio. unos días más tarde caigo en parís, la ciudad de las luces. yo no sé si justo llegué en una época de bajo consumo o qué, pero no me pareció tan luminosa como para llamarla pomposamente así. por otro lado a mí las chicas con botas me gustan mucho. es un fetiche que tengo. a parís vine por la torre eiffel, el louvre y todas esas boludeces, pero cuando descubrí lo de las botas me puse de contento. se ve que acá se las regalan cuando cumplen los 18, o es obligación o algo, porque son un uniforme. te pasan por al lado, suben escaleras, traban las puertas. la ciudad de las botas le tendrían que haber puesto, ma qué luces. por otro lado distinto al de las botas debo admitir que también tengo ciertas dificultades con el francés. hace un rato llamé para pedir un taxi y me parece que encargué un pizza. en parís se respira glamour. también aire, pero más que nada glamour. acá hasta las monjas salen de shopping. todo es muy muy chic. a la vuelta estaban pintando un edificio y al auto que estaba abajo lo cubrieron con plástico para no salpicar. una monada. igualito que en buenos aires, que si andás con suerte te llueve un balde de cemento desde un andamio, cuando no el andamio. parís me dejó los ojos gastados, y las piernas mudas [view photos!]. me recorrí cada museo, parque, monumento, mercado, todo. y de tanto en tanto, casualidades de la vida o guiños del destino, me cruzaba con alguien, conocido o en vías de. surgía entonces la pregunta que me iba a acompañar a lo largo de todo el viaje: ¿y a praga no vas? juré por dios y no en vano que la próxima vez que me vaya de vacaciones, aunque me vaya a tailandia, voy a pasar por praga.

3 comentarios :

  1. Vacaciones? Pero vos no estabas ya de vacaciones?
    Sublime, como de costumbre.

    ResponderEliminar
  2. Por tierra o por aire, tus crónicas siguen siendo tan imperdibles como las de navegación... ¡Felices "vacaciones"!
    Y sí, dicen que Praga es increíble, sigue en mi lista de lugares pendientes...

    Vicky (desde Zárate, todavía usando puntos, mayúsculas y acentos...)

    ResponderEliminar
  3. Me gusta mucho viajar, donde sea, la mirada se te abre, se te limpia y pule, se es feliz plena y totalmente, es sólo el ahora y tu viviéndolo.

    Isa

    ResponderEliminar